Banner Libro Chips
Vía: Científicos neozelandeses y japoneses desarrollan una cebolla que no provoca lágrimas y mantiene el sabor

lunes, 4 de febrero de 2008

Científicos neozelandeses y japoneses desarrollan una cebolla que no provoca lágrimas y mantiene el sabor

El directivo de Crop & Food, el doctor Colin Eady, aseguró que el avance científico supone una solución mejor que las cebollas "suaves", que no provocan lágrimas, pero que tampoco tienen el mismo sabor.

Varios científicos agrícolas neozelandeses, en colaboración con colegas japoneses, han desarrollado una cebolla que no provoca lágrimas al ser cortada. La hortaliza, de Crop & Food Research, tiene un aspecto convencional, pero tiene 500 veces menos del componente irritante que provoca el llanto.

El directivo de Crop & Food, el doctor Colin Eady, aseguró que el avance científico supone una solución mejor que las cebollas "suaves", que no provocan lágrimas, pero que tampoco tienen el mismo sabor. Eady explicó que esto se debe a que "tienen bajos niveles de componentes sulfúricos, que son propiedades sanas y sabrosas de la cebolla". Eady adelantó que "aumentarán" tanto el sabor como el factor saludable de la hortaliza.

Para lograr mantener el sabor, pero eliminando las lágrimas, la nueva cebolla ha sido elaborada silenciando el gen que produce la enzima que pone en funcionamiento las glándulas lacrimógenas. La cebolla suelta esta enzima al ser cortada, dando paso a una cadena de reacciones químicas que resultan en una sustancia irritante que estimula las glándulas de los ojos, provocando las lágrimas.

Para probar la eficacia del "invento", los investigadores aplastaron cantidad de cebollas en el laboratorio, sin que a ninguno de ellos le cayera una sola lágrima, informó el diario "New Zealand Herald".

La novedad ha provocado muchos comentarios en diferentes círculos a nivel internacional después de que Eady y su equipo la presentaran en el "5º Simposio Internacional sobre Aliáceas Comestibles". Además, el asunto es portada en el periódico de la Unión Internacional de Comercio de Cebolla, el "Onion World".

En una de las entrevistas que aparece en el interior, el doctor Michael Havey, profesor de horticultura en la Universidad de Wisconsin, asegura que la nueva cebolla será un elemento "fundamental" en las cocinas familiares de todo el mundo. Añadió que el trabajo del doctor Eady es "el tema número uno en todos los debates".

Sin embargo, el propio Eady ha aclarado que la cebolla sigue en fase de desarrollo, por lo que seguirá habiendo llantos en la cocinas durante al menos la próxima década.

El prestigioso cocinero de Auckland Harry Tahana también manifestó que es un gran invento, aunque desveló que en las cocinas comerciales evitan el problema de las lágrimas utilizando cebollas "pre preparadas" o manteniendo las cebollas en el frigorífico para reducir su efecto.

Vía: Ya. y de la imagen Bfotos.

1 comentario:

VICTOR M. (VV) dijo...

Cuántas veces lo hemos dicho, ¿verdad, Fran?. Una cosa es lo que descubren los científicos y publican en revistas serias (Science, Nature, por poner un par de ejemplos clásicos), otra cosa es lo que nos quieren contar las multinacionales, farmacéuticas, químicas o alimentarias, que al final son todas una, que los patrocinan y, por último, lo que escriben los periodistas que tienen que VENDER la noticia.

En primer lugar quedémonos con esta frase, una contradicción en si misma: “nueva cebolla ha sido elaborada silenciando el gen que produce la enzima que pone en funcionamiento las glándulas lacrimógenas” . Resulta que modifican un gen en la cebolla y ese gen pone en funcionamiento glándulas humanas. Es como el chiste de las llaves: uno las pierde a la noche en un camino oscuro, pero las busca en casa porque puede encender la luz y ver mejor. Ya sé lo que quiere decir, pero da pena ver maltratada de tal modo una explicación que debería ser técnica. Luego lo intenta arreglar, es cierto.

La cebolla induce al llanto porque al cortarla se desprenden compuestos sulfurados que reaccionan con el agua de las lágrimas y producen ácido sulfúrico que irrita la conjuntiva y provoca la secreción de lágrimas.

En segundo lugar, aclaremos que lo que ha hecho esta empresa es modificar genéticamente la cebolla para que produzca menos compuestos azufrados que, por cierto, son los que confieren a la cebolla parte de sus propiedades saludables. Los que hemos tenido hijos, sabemos que funciona muy bien poner un par de cebollas (Allium ceppa¸ auténtica, aquella que se importó de Asia hace siglos) cortadas debajo de la cama. Sus propiedades balsámicas y bactericidas son de sobra conocidas y efectivas. También dicen que estos compuestos azufrados son anticancerígenos, pero esta afirmación no se puede hacer. Es demasiado gratuita. Aún no se han hecho suficientes pruebas.

Si alguien decide no comprar cebollas transgénicas y quiere seguir guisando con cebollas 100 % llorando menos, que aplique la física. Como se sabe, la volatilización depende de la temperatura. Si bajamos la temperatura de la cebolla se evaporarán muchas menos moléculas azufradas y apenas se notarán los efectos, ¿Cómo hacerlo?
a) Picando la cebolla en agua fría.
b) Metiendo la cebolla en el congelador diez minutos antes de ser cortada.
Ya veréis cómo se nota la diferencia, pero esto también se sugiere al final del artículo.

Por cierto, no deja de ser una curiosidad, que exista la “Onion World”.

Seguiremos puntualizando este tipo de noticias ante las que recomiendo prudencia y lecturas de apoyo.

Un cordial saludo,

Víctor