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Vía: Una señora mayor se zafa de un dragón de Komodo de una patada

lunes, 29 de abril de 2013

Una señora mayor se zafa de un dragón de Komodo de una patada


Ha llegado a mí esta noticia que seguramente cambiará el devenir de vuestras vidas de un plumazo: una señora mayor se libra de un dragón de Komodo de una soberana patada cual maestro ninja dotada de gran poder en las artes marciales. Poca broma con la anciana. La cosa fue más o menos así. La señora, originaria de indonesia, de 83 años de edad, recién salida del instituto, vio surgir de la nada a un dragón de Komodo. Según la noticia surgió de la nada. Yo no sé si es que la mujer se equivocó y en vez de la pastilla de la tensión cogió los tripis del nieto y empezó a ver dragones a lo loco.

El caso es que por lo visto el dragón de Komodo, que es muy confortable para sentarse encima como su propio nombre indica, asaltó a la mujer con sus duras fauces y le mordió la mano derecha. Ella estaba en la entrada de su casa tallando un palo de escoba lerele lerele tan ancha ella y el dragón vino a dar por saco como solo los dragones saben hacer. Ella relata su odisea: “Tenía un cuchillo en la mano, pero lo solté cuando me mordió. No había nadie cerca y sabía que tenía que luchar para sobrevivir” Solo estaban ellos dos: dragón, anciana; anciana, dragón. Sólo podía quedar uno. ¡Mortal Kombat!

Así pues la señora sacó todas sus fuerzas de dentro y sus dotes en artes marciales y le lanzó una patada al dragón que lo dejó viendo las estrellas. Y esto es lo que vio un ojo poco entrenado, ella en realidad había lanzado tres patadas, seis puñetazos y un kame-hame. No era una anciana cualquiera, era la reencarnación de Son Goku. A pesar de todo la mujer recibió 35 puntos de sutura en la mano porque será Son Goku, pero los dientes del dragón son fuertes. 

La mujer espera recuperar la movilidad de la mano para poder seguir creando escobas, aunque después de que se haya revelado su identidad es posible que su casa se convierta en un lugar de peregrinaje de cientos de futuros alumnos de artes marciales. Del dragón no se sabe nada aunque seguramente se recupera de sus heridas en algún lugar recóndito de la isla donde poder jubilarse, olvidar su vida anterior de cuando mordía manos ajenas y vivir una vida tranquila al lado de sus dragoncitos y sus partidas de dominó. Seguiremos informando. O no.